Si quiere innovación, debe invertir en gente

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En la carrera por ser relevante para los futuros consumidores, la capacidad de innovar es crucial.

¿Qué debe hacer una compañía para construir un perfil innovador, poderoso  y ágil? La respuesta, aunque simple y aparentemente obvia, no es a lo que la mayoría de firmas que persigue ser innovadora dirige sus esfuerzos. Según Mehran Mehregany – quien ha sido consultor y ha dirigido equipos y programas de innovación en muchas empresas-, la capacidad innovadora de un empresa recae directamente en su grupo de talentos y el compromiso institucional de construir conocimiento y competencias en un individuo a la vez.

Esto, de acuerdo a lo que escribe Mehregany en la versión en línea de “Harvard Business Review”, ha sido descuidado por muchas empresas a la luz de la aparición de muchas compañías que ofrecen una cada vez más frondosa oferta de productos y servicios que ayudan a las empresas a ser más creativas, colaborativas e inventivas. Pero han perdido de vista que toda esta oferta externa –que puede ser y de hecho es muy útil – está diseñada para trabajar con las capacidades ya existentes en las empresas que contratan sus servicios o compran sus productos, no para reemplazarlos. Tales consultoras dan por sentado que existe un base de innovación y talento dentro de la empresa que los contrata que puede generar valor e ideas por sí mismo y sobre eso es que trabajan. Porque incluso la innovación `abierta` (así se llama) requiere fuertes competencias internas para entender, calificar e integrar las soluciones que vienen de afuera.

Antes de contar con cualquier innovación de un proveedor que les cambie la vida, los gerentes deberían invertir en dos tipos de educación. Primero, deben asegurarse de que los profesionales que emplean están empleados en sus respectivos campos de especialización porque, como explica Cushing Anderson de IDC, “la fuga de conocimientos es la degradación de las habilidades en el tiempo y puede destruir el desempeño organización en tal solo un par de años”. El mundo cambia muy rápido, lo mismo que las distintas disciplinas y la obsolescencia del conocimiento llega también cada vez más rápido.

Segundo, las organizaciones deben darle a su gente entretenimiento específico en innovación. Producir ideas potencialmente de alto valor y llevarlas a cabo hasta cristalizar dicho valor debe ser una competencia del equipo interno. Como con cualquier otra habilidad, la capacidad de innovar depende del aprendizaje de principios fundamentales hasta dominarlos.

Es costoso, difícil de sostener en el tiempo, pero es necesario y la única llave y mejor oportunidad de cualquier organización de ser relevante.

 

Fuente: El Comercio

 

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