Conoce cómo mejorar el desempeño laboral de forma rápida

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¿Sabía que el mantener una buena postura en el trabajo afecta directamente en un mejor desempeño laboral? Pues esto es una realidad y es más importante de lo que cree. De hecho, existe evidencias que al sentarse con la espalda recta o encorvada, la postura afecta la calidad de su trabajo.

postura

Si regresamos a la historia, hace miles de años, si uno se sentaba o acostaba, las probabilidades de estar en un lugar relativamente seguro eran bastante altas y se podía bajar la guardia. En cambio, al estar de pie o en movimiento, uno debía estar siempre atento y eso podía marcar la diferencia entre encontrar alimento o convertirse en presa.

Según Max Vercruyssen, un reconocido ergonomista internacional, hoy en día nuestros cuerpos aún tienen ese instinto incorporado, es decir que dependiendo de la postura que uno mantenga, podría haber grandes diferencias en la forma en la que su cuerpo funciona, lo que podría tener importantes implicaciones para quienes trabajan en oficinas y están buscando mejorar su productividad.

Combatir el cansancio después del almuerzo
Uno de los principales cambios que se producen cuando uno se sienta derecho o está de pie: el ritmo cardiaco sube unos 10 latidos por minuto, proporcionando un posible aumento del tiempo de reacción y la atención, según Vercruyssen.
El ergonomista recomienda ajustar su postura o pararse derecho cuando uno tiene una tarea que requiere de una mayor atención y concentración. Eso sí, no espere que eso sea una solución para todo: cualquier cambio relacionado con la postura en su rendimiento probablemente serán más evidentes al estar cansado o al regresar del almuerzo, generalmente uno se siente más bajo de energía. “Pensar que esto provocará un gran efecto cuando uno ya está motivado de forma óptima podría convertirse en una gran desilusión”, dice Vercruyssen.

Cambiar la rutina
La ergonomía tiene que ver con sacrificar ciertas cosas, según Vercruyssen, mientras más cómodos estemos, más fácil es chocar, perder la concentración y posiblemente quedarse dormido. “Si se sienta en una silla dura va a estar más activo que si lo hace en una silla cómoda”, explicó.
Antes de cambiar su silla cómoda por una dura tabla de madera, sepa que hay una gran diferencia entre una leve molestia y obligarse a estar en una postura sumamente incómoda. “Este malestar se convertirá en el centro de su atención, por lo que no podrá dedicar la atención que requiere la labor que desea hacer”, dice Bill Yates, un catedrático de otorrinolaringología y neurociencia de la Universidad de Pittsburg.

Postura
En una serie de estudios, Erik Peper, un profesor de educación para la salud de la Universidad Estatal de San Francisco, hizo que los participantes se sentaran en distintas posiciones y luego les pidió que intentaran pensar en recuerdos o situaciones tanto negativas como positivas. Aquellos que usualmente tenían una mala postura presentaron mayores problemas para recordar pensamientos positivos.
“Si se adopta una posición que no es la correcta, realmente se produce un cambio en la fisiología”, dice Peper. “La testosterona baja, el cortisol sube, y por lo tanto uno tiene mayor acceso a pensamientos de impotencia y desesperanza, y su cerebro deberá esforzarse más para poder acceder a los positivos”.

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