¿Qué hacer para no perder el control en el trabajo?

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La forma en que reaccionamos frente a momentos de crisis, sobre todo en la cultura laboral, es muy importante, no tan sólo porque afecta a nuestra imagen, sino porque muchas veces una mala reacción, puede repercutir negativamente en nuestro entorno y en nuestras responsabilidades. Por eso, se le da énfasis a la forma de reaccionar en nuestro trabajo, en cómo gestionamos nuestras emociones.

Hay situaciones en donde se vuelve difícil no perder el control y aún más, actuar de manera asertiva y diplomática, sobre todo en momentos de mucho estrés. ¿Qué hacer para no estallar?

  1. Reconoce la emoción: no ignores lo que te está haciendo sentir frustrado, enojado o triste. Reconoce lo que estás sintiendo. No actúes por impulso, tómate un tiempo para analizar qué provoca esa emoción.
  2. Medita en cómo abordarás esa emoción: ahora que ya identificaste qué la provoca, qué te hace sentir, reflexiona cuál es la mejor forma de abordarla.
  3. Ahora, exprésate: en este punto, es muy importante que apliques las dos habilidades comunicacionales antes mencionadas: la asertividad y la exteriorización.

    Expresa lo que sientes, pero siempre con respeto, sin llegar a la agresividad. Si la emoción no involucra a otra persona, como por ejemplo, estás decepcionado porque no te llamaron de un trabajo que anhelabas, analiza qué fue lo que pasó y qué harás de diferente para la próxima entrevista.

Años atrás, se creía que para alcanzar al éxito profesional, sólo era necesario terminar una carrera profesional o técnica, sin embargo, el mundo laboral cambió y, actualmente, el mercado está demandando una nueva categoría de competencias y recursos que raramente se imparten en la educación formal. Se trata de las habilidades blandas y la inteligencia emocional. Ambas muy vinculadas con la capacidad para relacionarse con otros y el autocontrol.

“Si bien los conocimientos teóricos son requisitos básicos para aspirar a cualquier cargo, para alcanzar el éxito profesional, es necesario tener habilidades comunicacionales y un buen manejo de nuestras emociones. Pero el desafío es también con nuestro entorno laboral. Ayudar a los demás a controlar las reacciones, contribuirá a crear una organización emocionalmente inteligente”, señala Ernesto Velarde, country manager de Trabajando.com Perú.

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