En España el 42 por ciento de los jefes no son aprobados por su equipo

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Casi la mitad de los jefes españoles no está a la altura de su puesto. Este es el pésimo resultado que les otorga un estudio realizado por la consultora Otto Walter, en el que 4.312 colaboradores directos han evaluado a 712 jefes de grandes y medianas empresas.
 
 
La investigación va más allá y señala que tan solo el 59,7 por ciento de los empleados contrataría a su actual superior si tuviera una empresa propia en la que necesitara un directivo y casi uno de cada cuatro (22 por ciento) preferiría arriesgarse a que llegara un nuevo jefe antes de quedarse con el suyo. La capacidad de los directivos también se pone en entredicho ya que solo 3 de cada 4 considera a su superior competente para sus funciones, es más, solo 2 de cada 3 afirma, sin dudar, que la presencia de su superior supone una ayuda útil para su equipo. El estudio también analiza las impresiones de los jefes a los que se les preguntó previamente qué nota pensaban que les iban a poner sus colaboradores y cómo se veían ellos respecto a los mismos temas que se les preguntaría a sus equipos. El resultado fue que se sobrevaloran en su autoevaluación en un 59 por ciento de los casos.

Estas son las conclusiones del estudio dirigido por Paco Muro, presidente de Otto Walter, que afirma al respecto que "si bien afortunadamente es superior el conjunto de la cifra de jefes buenos y válidos, el colectivo de mandos sale claramente con nivel insuficiente, ya que bastan unos pocos jefes incorrectos en una empresa para que el nivel de dirección medio percibido sea deficiente. Unos pocos jefes equivocados bastan para generar malestar, perjudicar el clima y desmotivar a la mayoría".

Los resultados se obtenido tras analizar 80 comportamientos y parámetros cotidianos asociados a la gestión de personas dentro del liderazgo a través del método de medición de calidad directiva 180° propio de Otto Walter. Paco Muro asegura que "el puesto de jefe no admite mucho margen de error, un 80 por ciento de profesionales válidos y un 20 por ciento de mediocres no es viable en ninguna organización, y mucho menos en estos casos. ¿Daría alguien por válido a un soldador que hiciera bien sólo un 80 por ciento de las soldaduras que realiza?, ¿y a un arquitecto al que solo se le cayeran un 10 por ciento de los edificios que construye?"

Por eso el baremo que se ha utilizado en el estudio para valorar a los jefes se traduce en definir como "bueno" a todo aquel que alcance o supere la puntuación de 45 sobre 50. Por debajo de 35 se considera mediocridad absoluta. Entre 35 y 40 están por debajo del nivel mínimo adecuado, y entre 40 y 45 dentro del nivel válido mínimo aunque con varios aspectos a mejorar. 
 

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