El trabajo perfecto no existe

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Si te ofrecieran un empleo donde tengas que viajar alrededor del mundo o donde tu principal labor sea catar comida gourmet, y si además, a cambio de eso, recibes una excelente remuneración, ¿no lo aceptarías?

Pues claro que sí, todos soñamos con el trabajo perfecto, donde nuestras responsabilidades estén relacionadas con el ocio, tengamos un horario con extremada flexibilidad horaria, que seamos bien remunerados y que además tengamos una gran cantidad de beneficios.

Sin embargo, si estás en la constante búsqueda del trabajo perfecto, lamentamos decirte que esto te llevará directamente a la frustración profesional. Expertos señalan que incluso cuando llegamos a tener el empleo con todas las condiciones y beneficios que anhelábamos, si no mantenemos una actitud positiva, no nos reinventamos y no lo hacemos más desafiante, igualmente nos terminará aburriendo. 

Todo empleo, hasta el que parece ser el mejor, tiene el lado B, es decir aspectos malos o no tan buenos como pensábamos. Por eso, no te obsesiones por conseguir el perfecto, más bien esto dependerá de ti, de tu capacidad para reinventarte cada día, de hacer más entretenido tu trabajo y de fijar metas que te mantengan motivado, pero, además, y lo más importante, es que mantengas una actitud positiva y te enfoques en las cosas buenas de tu empleo.

No se trata de resignarse ni conformarse con el empleo que tenemos, sino que lo aceptemos y no centremos nuestra atención en los aspectos negativos de éste. No es que no exista el trabajo perfecto, sino que tenemos un concepto errado de lo que es. La palabra “perfecto” está asociada con una realidad absoluta del “todo” o “nada”.

Basta con experimentar una desilusión o un momento de estrés para que perdamos el entusiasmo. El trabajo perfecto está directamente relacionado con la capacidad de motivación. Por eso, poner entusiasmo no tan sólo al trabajo, sino que a diferentes aspectos de nuestras vidas, permite que el grado de frustración ante situaciones complejas se minimice.

Entonces, la clave está en buscar razones por las cuales mantengan nuestro entusiasmo en nuestras responsabilidades laborales. No tan sólo las tareas que debes cumplir, los momentos gratos y las personas con las que has formado lazos también son factores que pueden llevar a sentirte más cómodo y satisfecho laboralmente.

Finalmente, darle mayor valor al trabajo es tarea de la empresa y del trabajador. Es común que el trabajo se vuelva rutinario y a veces aburrido, si no quieres terminar al poco tiempo frustrado y desmotivado, busca alguna forma de cambiar esto y propón nuevas ideas. Pero lo más importante es que recuerdes enfocarte en aquellos aspectos positivos.

“El trabajo perfecto dependerá de nuestra percepción que tengamos de la perfección. Hay personas que están en constante búsqueda de un empleo que no tenga falencias ni defectos. Pensar de esta manera, claramente nos tendrá en una permanente búsqueda de empleo y por ende en permanentes frustraciones” señala Ernesto Velarde, country manager de Trabajando.com Perú.

“La perfección se alcanza cuando algo se desarrolla tal cual lo previsto, y encontrar un empleo según nuestras pretensiones o anhelos, puede ser posible, pero cuando sea una posibilidad aterrizada y realista que se acerque a las exigencias laborales de hoy en día”, agrega Velarde.

 

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