El origen universitario: ¿Prescindible en el proceso de selección?

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El prestigio de una casa de estudios ha sido desde siempre la llave para conseguir los mejores puestos laborales. Sucede en el Perú, por supuesto, y hasta en el democrático Estados Unidos, en donde el grupo de mejores universidades (Ivy League) solo produce el 1% de la oferta universitaria, pero alcanza el 13% de los altos cargos en las 100 empresas más grandes.

graduado

En el Reino Unido, no obstante, se empieza a cuestionar esta premisa. Todo comenzó con un estudio publicado en junio por la Comisión de Movilidad Social y Pobreza Infantil del Gobierno Británico en el cual se concluye que el no contar con una educación de prestigio es una barrera para el acceso a los puestos importantes. El informe revela que el 75% de los jueces, 59% de ministros y 18% de los ejecutivos de las empresas más grandes del país eran graduados de solo dos universidades: Oxford y Cambridge.

Y en el sector de consultorías, solo contratan a procedentes del grupo de universidades de élite, conocido como Russell Group, porque de esta manera la búsqueda de talento es más rápida y eficiente. En universidades de segundo y tercer nivel puede existir algún diamante, pero toma más esfuerzo encontrarlo.

La reacción de las consultoras no se hizo esperar. Según la BBC, el mes pasado Deloitte anunció que combatiría los prejuicios en el proceso de selección y ocultaría a los encargados del reclutamiento la universidad en donde estudió el candidato en evaluación. Y no son las únicas. Otras consultoras, como EY, eliminarán los detalles académicos en la solicitud de empleo. Un nuevo estilo de selección surge y de a pocos va ganando adeptos.

Fuente: El Comercio

 

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