El Liderazgo es crucial, pero algo está cambiando

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Los ejecutivos consideran hoy que es un rasgo fundamental

El liderazgo es un aspecto crucial para el desempeño de una empresa, pero es una cualidad cada vez más difícil de mantener dentro de ella.

La capacidad de liderazgo funciona como un elemento diferenciador y para construir credibilidad, pero no es suficiente.

Los mejores profesionales, casi siempre, buscan trabajar en la mejor compañía. Cuanto mejor pueda posicionar a su empresa como líder de la industria a la que pertenece y ello gracias a un equipo con una gran capacidad de liderazgo, más rápido crecerá su negocio.

Es un círculo virtuoso. No obstante, la tarea de retener a colaboradores realmente eficaces irá haciéndose más y más difícil; pero se percibe, al parecer, un punto de inflexión respecto a la forma en que se motiva y organiza el esfuerzo humano.

Algunas empresas en Estados Unidos ya están experimentando con aquello que hace que la gente se levante de la cama muy temprano por la mañana y disparé su imaginación, iniciativa y pasión, Y los mejores jefes van entendiendo que su poder no proviene de controlar, sino de idear maneras para dar rienda suelta a una mayor libertad y creatividad entre el personal a su cargo.

Por ello, es muy importante aprender de organizaciones que, de alguna manera, están manejando una nueva forma de liderazgo, con lo que  le ponen fin a la jerarquía tradicional y aprenden a gobernar sin jefes y gestionar sin directivos.

Puede que estos experimentos de larga duración en la democracia organizacional y en la autonomía radical hayan nacido de ese modo, pero ofrecen un conjunto de ideas y enfoques para reflexionar y redistribuir el liderazgo en cualquier organización, según revela CNN Expansión en la página web.

Un ejemplo de ello es Morning Star, una empresa procesadora de tomate con capital intensivo de US$700 millones al año, que registrado un crecimiento de dos dígitos durante 20 años (en una industria con una tasa de crecimiento anual de alrededor del 1%), y un conjunto de 400 colegas – sin jefes, sin títulos o descripciones de puestos de trabajo, ni registro de vacaciones desde hace 29 años – quienes determinan sus propias funciones y responsabilidades, negocian sus compromisos de igual a igual y toman sus propias decisiones acerca de a quien contratar y cómo gastar el dinero de la compañía.

Entre ellos, el mejor jefe es “nosotros”. El crecimiento no se produce hacia “arriba” sino con respeto y consideración hacia los compañeros (también en remuneración), pero de acuerdo con sus propios aportes, méritos y rendición de cuentas.

 

Fuente: El Comercio

 

 

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