¿Cuáles son los miedos más frecuentes de los profesionales?

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Bajo las condiciones actuales del mercado laboral, experimentar temor en el aspecto laboral no resulta extraño pues los trabajadores estamos sometidos cada día a presiones económicas, ambientes laborales tensos y la amenaza constante de perder nuestro empleo. 

Por ello, como cualquier emoción mal manejada, el miedo puede transformarse en un obstáculo que impide nuestro crecimiento laboral y es por ello que hemos decidido compartirte una lista de los temores más frecuentes que enfrentan los profesionales y algunas sugerencias para combatirlos.

  1. Miedo a mi Jefe
    En un imaginario ideal, un jefe debería ser una especie de guía que te ayude a proyectar tu carrera profesional, una persona que comparta sus conocimientos contigo y que te inspire a alcanzar las metas que te has planteado o incluso, a vislumbrar aquellas que ni siquiera habías imaginado, sin embargo, ese escenario puede distar mucho de la realidad y en ocasiones, puede suceder que sea todo lo contrario y que tu superior, se convierta en obstáculo que frena tu crecimiento laboral. Justamente de situaciones como ésta es que surge el temor de enfrentarse al jefe.


    Solución:
    La mejor arma en circunstancias de este tipo es la comunicación. Anteponer el diálogo a la confrontación es clave para convertir a tu jefe en un aliado, y sobre todo, hacer uso de la inteligencia emocional para compartirle tus ideas, demostrarle tu capacidad y calidad de trabajo y hacerle saber de tu compromiso con la empresa. Si logras convertirte en parte de las soluciones a sus necesidades y los objetivos de la empresa, estarás del otro lado.

  2. Miedo al cambio
    Una de las características del mercado laboral actual es su condición de cambio constante. En estos tiempos, empleados y compañías requieren de adaptarse continuamente y estar preparados para las eventualidades que se presentan lo que puede representar un gran desafío para ciertos profesionales que están acostumbrados a la rutina y sienten un temor natural ante situaciones desconocidas.

    Solución: Flexibilidad y evolución; así de sencillo. Aunque de cierta forma es normal retraerse ante la incertidumbre de circunstancias que no hemos experimentado, no hay que dejar que estas nos paralicen. Cada cambio, positivo o negativo, significa evolución y debemos tener la disposición suficiente para aprender y sacar el mayor provecho posible de cada una de ellas.

  3. Miedo al despido
    Al igual que el anterior, este temor surge de la inseguridad que tenemos de nuestras capacidades pero además, puede estar influido por factores externos como las crisis económicas que obligan a los recortes de personal lo que nos hace pasar por constantes momentos de estrés que sólo empeoran el panorama pues nos hacen cometer más fallas.

    Solución: La mejor manera de salvarse de un recorte de personal o un despido es demostrar calidad en el desempeño, profesionalismo y compromiso con la empresa. En la medida en que logremos aportar beneficios a nuestra compañía y formar parte de la solución de problemas o necesidades, podremos sentirnos a salvo. Sin embargo, este comportamiento debe ser constante y no adoptarse únicamente cuando se avecina una crisis.

  4.  Miedo al mobbing

    Según datos de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), al menos uno de cada diez empleados a nivel global sufre de acoso laboral, también conocido como mobbing. Ante las cifras anteriores, no es raro que como empleados sintamos temor de enfrentarnos a un caso de acoso en el trabajo puesto que muchos estos casos de violencia derivan en renuncias o en despidos además de dañar seriamente la autoconfianza de un profesional.

    Solución: Enfoca tu trabajo en conseguir tus objetivos y llevar a cabo tus tareas de manera que no tengas que depender de otros colegas para obtener resultados ni alcanzar soluciones. Aprende a ser tu propio gestor y a utilizar de manera adecuada la inteligencia emocional. Si haces del autocontrol un hábito podrás mantenerte en calma sin importar la circunstancia a la que te enfrentes y claro, si el hostigamiento ha rebasado niveles soportables, informa de inmediato a tus superiores para que tomen cartas en el asunto.

  5. Miedo a no cumplir las expectativas
    Es una forma común de autosabotearnos el hecho de pensar que no somos lo suficientemente capaces o no estamos preparados para cumplir con una tarea o proyecto.

    Solución: Lo importante es conocernos lo suficiente para ser conscientes de nuestras capacidades y tener en cuenta que ocupamos un puesto para el que tenemos todas las competencias necesarias. Un buen comienzo es mantener la mente abierta para aprender y saber que cada paso que damos, certero o no, es una oportunidad para evolucionar.

  6. Miedo al fracaso
    Como seres humanos que somos, la mayoría de los trabajadores nos imaginamos escenarios ideales de realización profesional y sin embargo, en la realidad nos enfrentamos ala miedo de no poder cumplir con nuestros objetivos por una gran diversidad de factores como la falta de preparación, un ambiente laboral inadecuado o un jefe que obstaculiza nuestro crecimiento.

    El miedo al fracaso generalmente surge de la inseguridad que tenemos sobre nuestro desempeño, conocimientos o talentos, y hasta de fijarnos metas tan altas que inconscientemente sabemos que no podremos alcanzar.

    Solución: La clave para superar el miedo al fracaso es la preparación constante. Una vez que hacemos del aprendizaje un hábito, reducimos enormemente nuestras probabilidades de fallar y apuntalamos la confianza en nosotros mismos.

 
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