¿Cómo trabajar con un jefe visionario?

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Los jefes visionarios pueden ser emocionantes, divertidos e innovadores. Incluso, motivadores para los trabajadores de una empresa. También pueden ser abrumadores cuando no hay forma de mantenerse al día con todas sus ideas creativas. Esta es una prueba diaria que todos los empleados experimentas en sus centros de labores. 

Una nueva idea nunca está de más, sobre todo para un líder responsable de un equipo. Sin embargo, pueden ser muchas al punto llegar a saturar de ideas al que, en realidad las va a llevar a cabo: los empleados.

Es cierto, puede aprender mucho y resultar imprescindible para el desarrollo de su carrera. Pero también puede llegar a ser frustrante y agotador. Llevar al hilo una gran cantidad de ideas puede convertirse en un verdadero problema para las dos partes: un jefe frustrado y unos empleados agotados y estresados.
 
Estrategias útiles 
 

Elizabeth Grace Saunders, ‘coach’ de gestión del tiempo, compartió su experiencia en el Harvard Business Review, pues ha trabajado en ambos lados del supuesto.

Asimismo, señala algunas estrategias útiles para cuando su jefe lo satura con demasiadas ideas:

  • Fomentar el respeto mutuo

“Si se siente abrumado por las ideas creativas de su jefe, lo más probable es que seas más una persona orientada a la acción”, explica Saunders. Hay que tener mucho cuidado, porque puede acabar desarrollando una actitud en exceso crítica que se acabaría traduciendo en una pérdida de respeto hacia su jefe y sus ideas.

“Evite esa trampa y, en su lugar, elija focalizar su energía en el respeto mutuo. Puede ser cierto que sea el mejor ejecutando las tareas, pero también puede ser cierto que su jefe sea mejor para determinar qué se debe hacer y evitar que el equipo se vuelva obsoleto”, señala la experta.

  • Reconocer que no todas las ideas requieren acción  

Si es una persona muy centrada en la acción, puede asumir automáticamente que cuando su jefe comparte una idea, él o ella esperan que haga algo al respecto. Pero a menudo ese no es el caso.

Los individuos con mentes creativas pueden pensar en 100 nuevas ideas antes del desayuno. No hay forma posible de que ellos, o cualquiera, puedan mantenerse al día con ellos.

Una de las soluciones es manejar una carpeta de correo electrónico donde se coloquen todas las ideas de sus jefes que no tengan relación con los proyectos y prioridades actuales.

Muchas veces su jefe solo quiere compartir algo que está en su mente y está satisfecho con el reconocimiento de la idea. La regla general en estas situaciones es que espere hasta que su jefe mencione la idea reiteradas veces antes de hacer algo, de lo contrario, puede dejarla en el olvido.

  • Explicar el compromiso de tiempo

Las personas con ideas no se paran a analizar cómo llevarlas a cabo y el gasto en personal y de tiempo que se requerirá. Ese es su momento.

“Si descubre que su jefe desea seriamente llevar a cabo una nueva idea, pero que esta idea tomaría una cantidad de horas considerable, ayúdelo a comprender el costo para el desarrollo de la misma”, dice Saunders.

Ante una inesperada sorpresa, su jefe puede ver más claramente las dimensiones de la idea y puede decidir dejarla a un lado o anteponerla a otras en curso.

  • Vuelva al plan

Si su jefe tiende a distraerse con nuevas ideas, es probable que tenga dificultades para establecer prioridades. En lugar de cerrar una idea que le entusiasma implementar, redirige su atención al plan mensual o trimestral del equipo.

Haga preguntas como: ¿Cómo encaja esta nueva idea con nuestros objetivos actuales? Si tomamos esta nueva iniciativa, tendremos que abandonar o retrasar otra, ¿cuál estaría dispuesto a eliminar de la prioridad?

¿Es esta idea algo que necesitamos implementar ahora o podría ser considerada para el próximo año?

Al exponer cómo perseguir una nueva idea tendrá un impacto en otras prioridades, puede ayudar a su jefe a evaluar qué tiene más sentido desde una perspectiva estratégica.

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