¿Cómo repercute la credibilidad profesional en el trabajo?

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Cuando se valora porque una persona tiene éxito laboral, una de las variables a tener más en cuenta es la credibilidad profesional

Esta se alcanza cuando con tus acciones demuestras buen hacer, y luego repites esto mismo, consolidando todo lo que has realizado de manera continua y constante. A partir de ahí generas un crédito que repercute en tu prestigio y profesionalidad, que permite cometer errores, ya que consolidas más buenas acciones que fallos, entonces te vuelves confiable.

Cuando eso ocurre las personas te otorgan un valor, que alcanza los círculos profesionales y que generan méritos. Esto repercute en tu carrera profesional y también en la posibilidad de permitir que te equivoques sin manchar tu reputación.

¿En qué valores se apoya la credibilidad profesional?

Estás en todo momento disponible para los demás. No fallas, eres un valor seguro para el que quiere contar contigo. Bien sea un cliente, un compañero o tu responsable directo, siempre respondes, incluso en los momentos más complicados.

Das sin pedir nada a cambio. Eres generoso en tu esfuerzo. Se trata de ofrecer sin esperar una recompensa, y estando satisfecho con el trabajo bien. No solo ofreces ayuda si te lo piden, sino que te ofreces para ayudarte cuando ves que alguien lo necesita.

Eres solvente. Tienes conocimientos y lo demuestras.Además te informas para dar tu opinión profesional y también te actualizas. Estas constantemente formándote en tu materia para poder aportar el mayor valor posible.

Escuchas a los demás. Ejerces la escucha activa. Además eres empático y te pones en el lugar del otro. Dejas que los demás se expresen. No estas cerrado a cambiar de opinión si el argumento de la otra persona te convence. Expones tus razones profesionales dejando espacio para la conversación entre las personas. Generas espacios de debate en los que participas y fomentas. Te gusta conversar para poder alcanzar los objetivos.

Eres buena gente. Todo lo que haces tiene el objetivo de no hacer daño a nadie. No persigues el objetivo personal únicamente (que es lícito) sino el objetivo grupal y beneficiar a cuantas más personas mejor. Piensas en los beneficios que tendrás tus acciones para otros. Buscas un objetivo mayor que tus logros profesionales.

Buscas significado y sentido en lo que haces, para poder aportar algo a las personas y a la empresa. Eres humilde pero también consciente de lo que aportas, sin ser vanidoso. Si te equivocas lo reconoces, y no defiendes tu error a toda costa. El error forma parte de la vida de las personas y hay que convivir con este y no esconderlo.

Todo ello hace que una persona sea ejemplo para los demás, y sobre eso edifica su credibilidad profesional durante toda su vida laboral, salvo errores o catástrofes con giros inesperados.

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