¿Cómo impulsar mi productividad?

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El poder de las rutinas reside en la forma en la que pueden impulsarnos, rompiendo malos hábitos, priorizando nuestras vidas y haciéndonos más eficientes.

Todos buscamos ser más productivos, sin embargo, a veces parece que es un reto difícil de superar. Ser productivo no es solo manejar mejor tu tiempo, sino también tu concentración y energía. 

Es por eso que Entrepreneur nos deja algunas recomendaciones a tener en cuenta para ser más productivos:

  1. Levántate a tu tiempo. En lugar de obligarte a despertar a las 5 de la mañana todos los días, pon atención a tu ritmo circadiano. Suena simple, pero tu cuerpo te hará saber cuándo es momento de dormir, levantarte, comer e incluso ejercitarte. También te va a decir cuáles son sus horas más productivas. Sabiendo esto podrás dormir lo suficiente de manera regular y planear tus días para aprovechar tus niveles de energía.
  2. Mantente lejos de tu teléfono al despertar. La razón principal es que tu cerebro es altamente sugestionable durante este tiempo. El resultado es que esto entrena a nuestro cerebro a distraerse por la liberación de dopamina que obtenemos de nuestros aparatos electrónicos. También tu productividad se ve afectada el resto del día porque queremos seguir experimentando esos sentimientos positivos. Así que, en lugar de empezar a trabajar, nos quedamos pegados a los teléfonos.
  3. No hay ninguna sorpresa aquí. Necesitas alimento para tener energía durante el día. Claro que no deberías comerte una dona y bajarla con un trago de azúcar, sino buscar opciones más saludables como huevos, moras, aguacates, smoothies verdes e incluso la aburrida taza de café. Además de la energía recibida, estos alimentos son excelentes para tu cerebro porque mejoran tu concentración y tu memoria.
  4. Muévete. Recuerda, la actividad física no sólo mejora tu salud, sino que te ayuda a desestresarte y a aclarar tu cabeza. Si lo primero que haces al levantarte es hacer ejercicio, incluso antes de desayunar, podrás combatir la flojera y las ganas de procrastinar.
  5. Meditación y silencio. Conforme me he hecho más viejo, he tenido que luchar contra la ansiedad. Si alguna vez has pasado por esto, sabes que hay ocasiones en las que es casi imposible estar presente y que incluso actividades como dormir se vuelven una tarea insoportable, o que tienes que empezar tu día con miedo.
  6. Meditar no ha erradicado por completo la ansiedad, pero ha hecho una gran diferencia. Ayuda a la calma y a la concentración, y lo mejor de todo es que se puede meditar en cualquier momento y en cualquier lugar, ya sea antes de dormir, al despertar o incluso en tu descanso en la oficina.
  7. Además de cuidar tu salud, la lectura es lo mejor que puedes hacer por ti mismo. Te ayuda a desarrollar nuevas ideas y perspectivas, reduce el estrés, amplía tu conocimiento y mejora algunas funciones cerebrales como la memoria, la concentración y la atención.
  8. Agenda tu tiempo. Si no agendas qué vas a hacer con tu tiempo, vas a ir por la vida vagando sin sentido. Claro. Sabes que tienes que hacer ciertas cosas, pero ¿cuáles son tus prioridades? ¿Cuándo vas a tachar cada uno de los puntos en tu lista de pendientes? ¿Tienes tiempos de entrega que necesitas cumplir? Crea un calendario te ayuda a responder estas preguntas y a planear de forma correcta.
  9. Toma menos decisiones. Todos tenemos una capacidad intelectual limitada. Si pasas demasiado tiempo tomando decisiones de nivel bajo (sin importancia), entonces experimentarás una fatiga de decisiones y no serás tan productivo cuando estás drenado mentalmente.

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