Programas IB forma ciudadanos competitivos

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Por María Isabel Rivera – Directora del Colegio Peruano Norteamericano Abraham Lincoln

El bachiller Internacional (IB) es una modalidad de estudios que tiene como fin preparar a los alumnos de cara a sus estudios superiores universitarios. Hoy, más de un millón de alumnos de 4,600 colegios, en 140 países de todo el mundo lo vienen poniendo en práctica. En Perú se cuenta con 37 instituciones educativas, de las cuales 19 ofrecen los tres programas del bachillerato internacional, seis ofrecen solo el programa de la escuela primaria, y otros seis colegios cuentan con el programa de los años intermedios. 

Los programas IB abren todo un nuevo mundo de oportunidades a los alumnos con miras al futuro, pues les motiva a plantearse interrogantes y a desarrollar su propia identidad personal, potenciar su carácter investigador, y comprender y apreciar la diversidad cultural. La misión de este bachillerato, como el que proponemos desde el nivel preschool a secundaria, es reinventar el modo educativo y contribuir al desarrollo de habilidades intelectuales, emocionales y sociales que hoy son elementales para vivir, aprender y trabajar en un mundo globalizado.

Este sistema de bachillerato internacional se acopla perfectamente a una última investigación de la Universidad de Harvard que señala que el 85% del éxito en el desempeño de un profesional se debe al buen desarrollo de sus habilidades blandas y personales. Y para entender el perfil del estudiante de programas IB, se debe considerar que el objetivo de base es formar alumnos con capacidades y responsabilidades humanas que van más allá del éxito académico, por tanto combina habilidades duras y blandas. Es así que a los alumnos se les atribuye estas cualidades: indagadores, instruidos, pensadores, buenos comunicadores, íntegros, de mentalidad abierta, solidarios, audaces, equilibrados y reflexivos. 

Los alumnos que pasan por la experiencia de haber estudiado en los tres programas de bachillerato internacional obtienen muchas ventajas respecto a la educación tradicional, pues se les anima a pensar de forma independiente y conducir su propio aprendizaje. Además, cursan programas educativos que pueden ayudarlos a ingresar en algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. Se vuelven más conscientes de las diferencias culturales mediante el aprendizaje de una segunda lengua; y por demás, pueden relacionarse con los demás, en un mundo cada vez más globalizado y que cambia rápidamente.

La educación tradicional hoy no es suficiente para cumplir con los actuales requisitos y exigencias del mercado laboral. Un reciente estudio del World Economic Forum, explica que para el 2020 la tercera parte de las habilidades necesarias para conseguir un empleo estarán basadas en las actitudes sociales y que la demanda de las habilidades blandas aumentará y estarán por encima de los conocimientos estrictamente técnicos.

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