Productividad laboral de Perú solo creció 0,5% en 2014

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Por Dr. César Peñaranda Castañeda (Perú), Director Ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima, cpenaranda@camaralima.org.pe

El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima recuerda que según la teoría económica, la decisión de contratar un trabajador debe ser resultado de comparar el salario nominal (costo marginal) que  recibe versus el valor monetario de su productividad (ingreso marginal). Como tal, afirma que la empresa no contratará un trabajador si el costo marginal supera al ingreso marginal y, además, todo aumento en el salario debe responder a incrementos en la productividad del trabajador o productividad laboral.

Por eso, es importante conocer la evolución de la productividad laboral total y sectorial, dado que existe el requerimiento de acuerdo con la Constitución Política del Perú de fijar la remuneración mínima vital por parte del Estado con participación de las organizaciones representativas de los trabajadores y de los empleadores.

Productividad Laboral 2014

El IEDEP señala que para el cálculo de la productividad laboral a 2014 se utilizó información estadística entre el 2007 y 2013 y proyectada para 2014 de variables como el PBI, el número de horas trabajadas y el número de trabajadores ocupados, total y por actividad económica. Advierte que tanto la productividad laboral por hora trabajada como la por trabajador no alcanzan a medir específicamente la contribución del factor trabajo, pues los resultados pueden verse afectados además por una mayor dotación de capital físico, por cambios tecnológicos y otros eventos adicionales.

El Instituto refiere que durante 2014, la productividad laboral total medida a partir del número de trabajadores se incrementó en 0.5%, la tasa más baja de crecimiento desde 2004 si excluimos la registrada en 2009 (-1,0%), año de la crisis financiera internacional. Además, precisa que durante el año pasado, la productividad laboral disminuyó en seis de las ocho actividades productivas a partir de las cuales se calcula el PBI total del país. Los resultados positivos se obtuvieron en comercio (2%) y servicios (4,9%), mientras que las caídas más drásticas se registraron en pesca (-16,6%), electricidad, gas y agua (-15,4%), y construcción (-8,2%). El resultado positivo final en la productividad total se explica porque tanto el comercio como los servicios concentran el 56,8% de la población económicamente activa ocupada (PEAO) en el país.

Similares resultados se encontraron al estimar la productividad laboral por horas trabajadas. Bajo esta metodología, creció solamente en 0,07%, disminuyendo en cinco sectores: electricidad, gas y agua (-15,0%), construcción (-13,9%), pesca (-8,3%), agricultura (-6,5% y manufactura (-5%) e incrementándose en tres actividades: servicios (6,8%), minería (2,6%) y comercio (0,9%).

Productividad Intrasectorial

El IEDEP afirma que vía el análisis intrasectorial se puede apreciar la marcada diferencia entre actividades productivas. Los dos sectores con mayor productividad laboral son minería y electricidad, gas y agua, que registran nueve y siete veces la productividad laboral total, respectivamente, pero que concentran en conjunto solo el 1,5% de la PEAO. Por otro lado, la actividad más rezagada es agricultura, con una productividad equivalente solo al 21,4% de la productividad laboral total, siguiéndole comercio (56,7%) y pesca (72,9%). En cambio, entre estos tres sectores se encuentra el 44,9% de la PEAO. Es claro el desbalance entre alta productividad y el grado de ocupación que generan.

Entre 2007 y 2014, los sectores que acumularon un mayor crecimiento en términos de productividad laboral fueron comercio (37,1%), servicios (35,1%) y agricultura (28,6%). Los sectores que han visto reducida su productividad para el mismo periodo de análisis son pesca (-22,6%) y minería (-6,5%). A pesar de estos resultados, la distancia en productividad entre sectores es muy marcada. La productividad laboral en agricultura, comercio y servicios representa el 2,3, 6, 1 y 14,1, respectivamente, de la obtenida en minería.

Productividad laboral en el mundo

En el tema global, The Conference Board publica diversos indicadores macroeconómicos de 122 países, entre ellos la productividad laboral. Se observó para el periodo 2002-2013 que esta disminuyó en diez países y tuvo un crecimiento menor al 3% anual en otros 74 países. Los países que alcanzaron una mayor expansión en la productividad laboral durante dicho periodo fueron Azerbaiyán (10,7%), China (10,3%), Armenia (8,5%) y Angola (7,3%). En la región, Perú lideró el crecimiento en productividad (3,9 anual) y se posicionó entre las 25 economías a nivel mundial, seguido de Trinidad y Tobago (3,1%) y República Dominicana (2,5%). Al otro extremo, Jamaica (-0,9%), Venezuela (0%) y Guatemala (0,1%) fueron los países con una productividad laboral estancada.

Explica que un horizonte mayor de análisis (24 años), son pocos los países en el mundo que han mejorado sosteniblemente su productividad laboral, destacando tres africanos, Uganda (3,8%, Ghana (3,6%) y Tanzania (4%), y tres asiáticos, Vietnam (3,8%), Corea del Sur (2,6%) y Bangladesh (3%).

Salario Mínimo

La Ley Nº 28318, Ley del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (Mintra), señala que el Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo, conformado por representantes de los trabajadores y empleadores de la micro y pequeña empresa y presidida por el Mintra, tendrá a su cargo la regulación de las remuneración mínima vital. Desde junio de 2012 hasta la fecha, dicha remuneración se ubica en 750 soles. No existen cifras oficiales, pero se estima en un rango de 200 000 y 650 000 los trabajadores formales a nivel nacional que recibirían la remuneración mínima vital, de los cuales más del 90% corresponderían al sector privado.

El régimen general del Trabajo establece que los empleadores deben asumir anualmente el pago de dos gratificaciones y un mes de vacaciones, contribuciones al seguro de salud, así como el pago de la compensación por tiempo de servicios (CTS). Y, en caso que el trabajador cuente con carga familiar el equivalente al 10% de la remuneración. Todo esto equivale para el empleador un pago adicional de alrededor del 59% de la remuneración mínima vital para cumplir con lo que exige la legislación laboral. Según Doing Busines 2014, el sueldo mínimo en el Perú equivale a un tercio del valor agregado por trabajador, por encima de países como Uruguay, Brasil y Chile, y según el BBVA es el tercero más alto de la región si se le evalúa como porcentaje del PBI per cápita.

Los sectores de alta (minería) y media productividad (manufactura y construcción) ni tienen mayores dificultades para enfrentar un eventual incremento del salario mínimo, porque en promedio su productividad laboral supera el costo anual total de esta remuneración, es decir, incluyendo los costos no laborales. Sin embargo, el resto de sectores con baja productividad laboral nominal promedio, especialmente el agrícola (8438 soles) y comercio (20018 soles) pueden ser afectados con un incremento en la remuneración mínima vital. Hay que tener presente que dichas actividades concentran alrededor de 7,1 millones de trabajadores empleados y el mayor número de unidades productivas informales (agrícola 35% y comercio 25%). El paseo del empleo agrícola en el Perú supera al de países como Chile, México, Colombia y Brasil.

Factor clave: Incrementar la productividad laboral

El IEDEP destaca que el mayor esfuerzo en cuanto al capital humano que corresponde realizar está en incrementar de manera permanente su productividad, lo que significa mayor y mejor educación, capacitación y entretenimiento a todo nivel. Es por esta ruta que se puede garantizar ingresos más altos, pues pari passu las empresas incrementan su productividad y competitividad.

 

 

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