Premios ABE contra la informalidad

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Por Carlos San Roman (Perú), Director General del Grupo Adecco

Los Premios ABE no solo promueven las buenas prácticas laborales, sino que también tienen como finalidad demostrar que esas prácticas, propias de las empresas formales de todos los tamaños, traen beneficios a las organizaciones y a la sociedad en su conjunto.

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Recordemos que ABE tiene como slogan “Una cruzada contra la informalidad laboral en el Perú”. Está demás comentar cuáles son los prejuicios que la informalidad genera al país. Son muchas y todas en conjunto representan una barrera para que el Perú dé el salto a las ligas mayores de desarrollo y permita a las generaciones futuras, sobretodo a las más necesitadas, tener lo que merecen en términos de calidad de vida y desarrollo persona.

Sin embargo, nos viene bien recordar como las buenas prácticas, en términos laborales, mejoran los resultados de las empresas, pero sobretodo generan mayores oportunidades para todos. Por ejemplo: aquellas referidas a la capacitación y desarrollo impactan directamente en los colaboradores, quienes incrementan su productividad laboral, así como su compromiso con la empresa.

Además los sistemas de compensación, beneficios, reconocimientos y flexibilidad laboral potencian la capacidad de la empresa para atraer y retener el talento, así como reducir los niveles de rotación y los gastos que estos generan.

Los programas de inducción facilitan el proceso de adaptación de los colaboradores a la institución y la comprensión de sus funciones. Un adecuado proceso de inducción puede reducir el índice de rotación temprana. Además, es importante destacar que el proceso de comunicación interna es uno de los principales canales que tiene la Dirección para transmitir las metas corporativas a todo el personal y para dotar su gestión de transparencia.

Por otro lado la administración del conocimiento y los planes de sucesión facilitan que las empresas perduren en el tiempo manteniendo intacto uno de los principales activos organizacionales: el conocimiento. Y los programa de vida saludable, seguridad y salud en el trabajo cuidan de los colaboradores para que a su vez ellos cuiden de la compañía.

Un capítulo aparte merecen las buenas prácticas de las empresas, respecto a la inclusión de personas con discapacidad . El Gobierno legisló hace ya un tiempo sobre este tema; sin embargo, la manera cómo se enfocó dificulta que las personas con discapacidad logren incorporarse a la vida laboral formal.

Por tal motivo, la iniciativa de ABE para reconocer y difundir las mejores prácticas al respecto es sumamente importante. Serán las propias empresas, las que sin necesidad de ser presionadas, tomen la bandera de la inclusión y se beneficien finalmente del gran trabajo que una persona con discapacidad puede realizar en una organización.

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