Practicante Forever

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Por Anderson Urbina Córdova – Director Creativo de Below Group

Al fin y al cabo, ¿qué es un practicante?. Al igual que ocurre con los conceptos complejos: amor, familia, amistad, cada uno tendrá su definición. Y está bien que así sea, porque son las únicas palabras que, al intentar definirlas, acaba uno definiéndose a sí mismo.

Para mí, un practicante es alguien infravalorado por definición. Alguien que cobra mucho
menos de lo que vale, por el simple hecho de no disponer aún de suficiente currículum para
exigirle a los demás lo que se le exige a él o ella. Y en ese sentido, quien no se sienta todavía practicante que tire la primera piedra.

Pero hoy no quiero hablar de lo malo, que ya lo conocen suficientemente los que lo viven día a día, sino de todo lo demás, que es mucho. Bueno y no tan bueno. Palabras que a mí me hubiese gustado escuchar o leer hace 11 años.

Para empezar, si no te apasiona lo que haces, cambia inmediatamente de trabajo y rubro.Equivocarse sale mucho más barato cuando empiezas que cuando llevas unas cuantas deudas en tu historial crediticio. Y la vida profesional, o no ya es bastante pesada como para encima dedicarte a algo que te parezca un trabajo.

Todo el mundo tiene talento. “Talento”, igual a: la capacidad de provocar algo en los demás. Una reacción. Si tienes talento para liderar, provocas que te sigan. Si tienes talento como futbolista, provocas peligro en el área contraria. Y así. Ahora, pregúntate cuándo y dónde has provocado cosas en los demás. Piensa bien la(s) respuesta(s) que te darás.

Con suerte, trabajarás gratis. Con menos suerte, incluso te costará dinero trabajar. Sea como sea, piensa que jamás será un gasto a tu economía, aunque lo es, sino una inversión. Suena a floro, pero es así. Olvídate de carreras, posgrados y másteres. Tenlos, pero créeme si te digo que más títulos no te harán más sabio. Esta es la mejor formación que podrías llegar a tener. Y la única, la de verdad.

Alégrate si tampoco lo consigues a la primera. Fracasar es la forma que tiene la vida de preguntarte cuánto deseas lo que deseas. Así que si no lo consigues a la primera, insiste,grítale fuerte y claro a la vida cuál es tu objetivo. La vida insiste en repreguntarnos cosas, y sólo las consiguen los que son capaces de insistir más.

A partir de ahí, empieza tu jornada planificando y termina tu jornada planificando la de mañana. Incluso el mejor entrenador de fútbol planifica una jugada que parece tan natural a los ojos de la afición. A partir de ahí, deja que tu actitud construya tu aptitud.

A partir de ahí, los principios sólo serán principios cuando te cuesten dinero. Y a partir de ahí, prefiere ganar un cliente a ganar un premio. Los premios te dan reconocimiento, pero no te aseguran el pan; los clientes sí.

Mi madre, mujer sabia donde las haya, solía decirme: “El éxito se festeja de manera
íntima y el reconocimiento, al ser público, es engañosamente adulador. Para que éxito y
reconocimiento sean sinónimos, espero que a aquellos a los que has decidido admirar (tu
abuela, tus amigos, tu madre, tu jefe), algún día, lleguen a admirarte a ti”.

Dicho esto, no se te olvide la regla fundamental. DIVIÉRTETE. Así tendrás más posibilidades de triunfar. Aunque sólo sea por una razón: piensa que la mayoría no lo hace.

 

 

 

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