¿Por qué algunos empleados roban?

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Por Alfredo Ramírez (Perú), VYA Consulting Group Inc., peru@vyaconsultores.com

El problema del hurto de empleados es más grave de lo que muchos ejecutivos piensan. En promedio las empresas pierden el +3% de las ventas producto de la merma desconocida (hurto de empleados, hurto de clientes y errores administrativos). 

Según cifras internacionales, el 90% de los trabajadores ha estado involucrado en conductas deshonestas, y en una empresa normal, el 25% de los empleados hurta habitualmente, otro 25% no hurtará bajo ningún concepto y el 50% restante hurtará si tiene la oportunidad de hacerlo. 

En general, los eventos cuando ocurren muestran la punta del iceberg, ya que en general las dimensiones son significativamente mayores y desconocidas por la gerencia. 

Las medidas típicas de reducción son aumentar los sistemas de vigilancia y control, revisiones aleatorias, etc. Sin embargo, nunca son suficientes ya que el empleado deshonesto siempre hallará la forma de violarlas. 

Afortunadamente, existen una serie de estudios que han identificado que diferencian a un empleado deshonesto de otro honesto, aislando ciertos elementos. 

El TRIÁNGULO DEL HURTO es la explicación más reconocida, entendiendo el hurto de empleados por la presencia de: Oportunidad, Necesidad y Racionalización.

OPORTUNIDAD. 

Es la probabilidad real de realizar un acto deshonesto sin ser descubierto. 

La oportunidad es necesaria para la ocurrencia del hurto, de hecho en general el foco de las empresas es reducir la oportunidad a través de sistemas de vigilancia y diversos controles. 

NECESIDAD. 

Se define como una sensación de carencia que tienen todos los seres humanos que se satisfacen de diferente manera. 

El empleado deshonesto justifica su actuar a través de la necesidad por el producto sustraído, explicado en necesidades económicas apremiantes. Sin embargo, la experiencia ha mostrado que la necesidad por dichos productos es más emocional ya que muchas veces se hurtan últimos productos tecnológicos o modas del momento, no siendo productos de primera necesidad. 

RACIONALIZACIÓN DE LA CONDUCTA. 

Se entiende como un proceso psicológico de los empleados para justificar su conducta racionalizándola para hacerla aceptable para sí mismo y frente a los demás. 

Partiendo que todo empleado conoce perfectamente el daño que provoca y lo inadecuado de su conducta, debe recurrir a procesos de justificación para poder enfrentar tal situación y entenderla como normal. Las más típicas: 

  • “La empresa gana demasiado”, “lo que tomo es insignificante” 
  • ”Es como quitarle un pelo a un gato” 
  • “Todos lo hacen, es algo normal llevarse cosas de la empresa” 
  • “Todos son deshonestos, partiendo por los políticos, los empresarios, esto es algo normal” 
  • “Nos pagan muy poco”, “tenemos que arreglar nuestro salario”, ”es hacer justicia” 
  • “Lo necesito, la empresa no” 
  • “Me explotan en esta empresa, es una forma de justicia” 

La solución altamente efectiva es poder prevenir estas conductas al evaluar la integridad de los candidatos ANTES de ingresar a su empresa. 

Para ello, se han desarrollado en la U. de Harvard una serie de estudios orientados a crear un test para medir dichas conductas. 

La prueba ERI: EMPLOYEE RELIABILITY INVENTORY ha logrado reducciones del 29% en hurto de empleados. 

El test ERI/ITPC mide siete escalas en los candidatos: 

  • Honestidad 
  • Productividad 
  • Consumo Perjudicial de Alcohol y Drogas Ilícitas 
  • Madurez Emocional 
  • Servicio al Cliente 
  • Compromiso Laboral a Largo Plazo 
  • Seguridad de Accidentes Laborales 

Opera online y cuenta con amplia validez en Perú y América Latina. 

Si usted desea conocer más sobre este sistema, no dude en escribirnos a peru@vyaconsultores.com

 

 

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