Mitos y realidades de un cambio de línea de carrera

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Por Sergio Borasino, Socio de AB INAC Executive Search (inac-americas.com)

Jack Welch, ex CEO de GE dijo "Change before you have to" (Cambia antes de que te veas obligado a hacerlo). Muchos de nosotros hemos considerado en algún momento un cambio de línea de carrera. A continuación algunos mitos y realidades de esta elección:

1. “Voy a perder mucho dinero en el cambio”

Esto es parcialmente cierto. En el corto plazo, al hacer un cambio de línea de carrera, tu remuneración podría bajar, ya que tu productividad bajará. Vas a emplear mucho más tiempo que hoy en capacitarte que en producir, y tu empleador debería considerar eso y reflejarlo en tu remuneración.

En el mediano plazo, no deberías perder dinero. Tus conocimientos crecerán y con ello tu rendimiento. La empresa contratante debería reconocerlo y premiarlo en tu compensación. Un cambio en línea de carrera se debe contemplar como una inversión en capacitación, como lo es un MBA.

2. “Me tomó 10 años ser gerente de finanzas; no estoy dispuesto a pasar 10 más para llegar a ser gerente de marketing”

Esto es falso. Durante los 10 años que esta persona trabajó en finanzas adquirió tanto conocimientos financieros como gerenciales (liderazgo, estrategia, etc.). Si realiza un cambio de línea de carrera, podría llegar a un nivel similar (gerente de marketing) en aproximadamente la mitad del tiempo. Sólo requiere adquirir los conocimientos técnicos. Es importante resaltar que al adquirir en profundidad los conocimientos técnicos de dos áreas claves como finanzas y marketing, esta persona tiene una ventaja importante versus sus pares en su carrera a una gerencia general.

3. “Tengo que estudiar un MBA para poder hacer el cambio”

Falso. Un MBA es una inversión en capacitación distinta a una decisión de cambio de línea de carrera. Típicamente el principal objetivo del MBA es desarrollar las capacidades estratégicas de un profesional. Un MBA también ofrece desarrollar las habilidades técnicas, pero no con la profundidad que un trabajo en un área específica lo hace. Hacer un MBA antes de realizar un cambio de línea de carrera es pensar en dos inversiones distintas en capacitación. Esto puede traer excelentes resultados, pero una no es prerrequisito de otra.

4. “Me va a ser muy difícil conseguir un empleo a mis 35 años en un área distinta a la que trabajo”

Esto es una realidad. La mayoría de personas prefiere contratar a expertos para un área o entrenar a personas jóvenes (recién egresadas o con pocos años de experiencia) en un área nueva. Por un lado, temen que la persona que realiza el cambio de carrera se arrepienta y deje el empleo al poco tiempo. Por otro, piensan que una persona más joven aprenderá más rápido. Adicionalmente, algunos se sienten inseguros; piensan que alguien tan experimentado en otra área podría quitarles el puesto en el mediano plazo.

Lo mejor en estos casos es buscar un cambio en la empresa actual. Si esto no es posible, sólo entonces deberás salir al mercado. Aconsejamos que al salir al mercado, desarrollen su red de contactos.

Al analizar una decisión como un cambio de línea de carrera, nos podemos entrampar en argumentos lógicos racionales. Aconsejamos incorporar al análisis numérico el efecto de la motivación. Un profesional exitoso siempre disfruta de su trabajo. Si dejaste de disfrutar del tuyo, es hora de cambiar. Recordemos a Albert Einstein: – A man should look for what is, and not for what he thinks should be – (El hombre debe buscar lo que es, no lo que cree que debería ser).

 Artículo publicado en semanaeconomica.com
 

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