La forma en que las mujeres y hombres lideran es diferente pero igualmente efectiva

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Por Victoria Flórez Mazzini, Directora General de Lee Hecht Harrison Global Partner

En un estudio realizado a 900 gerentes hombres y 900 gerentes mujeres de perfil similar, se encontró que, tanto hombres como mujeres enfocan el rol de liderazgo de igual manera, pero también se encontraron diferencias significativas bajo dos dimensiones:

  1. Orientación a la tarea o hacer que se hagan las cosas versus Orientación estratégica, como la capacidad de ver el bosque y no los árboles.

    – Las mujeres tienen la tendencia a ser más orientadas a la tarea y a los resultados que los hombres, fijando estándares de desempeño altos.  Están mucho más aptas para organizar el trabajo de una manera estructurada, a hacer seguimientos para conseguir que los objetivos se logren y a empujar por los resultados.

    – A los hombres se les ve más aptos para tomar una orientación estratégica al rol de liderazgo, con habilidad para la planificación estratégica  y una visión de negocios.  Se les percibe como más abiertos a nuevas ideas y deseosos de asumir riesgos.  En general, la orientación de los hombres parece ser de mayor reflexión, considerando tanto las lecciones del pasado y  la viabilidad de oportunidades de cambio en el futuro.
     

  2. Expresividad versus Autocontrol. El deseo de desplegar entusiasmo y ser visto como enfocando el rol de liderazgo de una manera vivaz y dinámica, en oposición al autocontrol, perfil bajo, reserva y reflexión.

    – A las mujeres se les ve más altas en la dimensión de expresividad. Trabajan con más energía, intensidad y expresión emocional, y tienen una mayor capacidad para mantener a otros con entusiasmo e involucrados.  Demuestran mayor preocupación por los demás, y son más aptas para desarrollar relaciones de trabajo cercanas e involucrarse en el desarrollo de los demás.  A las mujeres se  les percibe más cándidas y sinceras que a los hombres.

    – A los hombres se les ve más controlados.  Son más propensos a mantener un comportamiento de perfil bajo, a decir menos de lo que realmente piensan y al control de las expresiones emocionales.  Son más aptos a ser  vistos manejando las situaciones de una manera objetiva, sin emociones, que las mujeres.  Se les ve utilizando el lenguaje con más efectividad para persuadir a los demás y lograr el compromiso con sus ideas e iniciativas.

    En resumen, a las mujeres se les ve utilizando un estilo orientado a las relaciones, así como un enfoque amistoso para lograr objetivos. A los hombres se les ve mostrando comportamientos estratégicos, más controlados y objetivos. Pero tanto hombres como mujeres son percibidos como efectivos, creíbles y sujetos de ser promocionados en general.

El pensamiento estratégico es una de los comportamientos de liderazgo más predictivos en la efectividad de liderazgo, y la habilidad de diseñar una visión estratégica es con frecuencia lo más buscado para ocupar posiciones de gestión Senior.  Las gerentes mujeres se pueden beneficiar con entrenamiento adicional en el análisis estratégico y la planificación, aunado a un mayor enfoque en habilidades de persuasión para vender ideas y conseguir apoyo para ellas. 

El interés actual en cómo los factores interpersonales pueden afectar a los equipos y a la formación de equipos, coaching y mentoring, y la sensibilidad a la diversidad sugiere que los gerentes hombres pueden beneficiarse con entrenamiento adicional en habilidades como la empatía, escucha, sensibilidad a las diferencias, y la habilidad para dar retroalimentación efectiva.  Los hombres pueden aprender de las mujeres cómo ser más exitosos en construir relaciones y desarrollar a los demás.  En conclusión, ¡que vivan las diferencias! 

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