La excelencia del trabajador

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Por Hugo Sánchez (Perú), Director gerente de Intratego y profesor del PAD – Universidad de Piura

En los últimos años, los sistemas de retribución en las empresas no siempre consiguen motivar a sus trabajadores, tal es así que los montos retribuidos solo aumentarán si se cumple, por ejemplo, la comisión de un vendedor.

En mi opinión, para cambiar e impactar positivamente en la motivación de un trabajador se debería:

  • Definir la situación real del emplado. El trabajador debe tener clara cuál es su misión (la razón de ser desu puesto) para que entienda qué espera la organización que haga, qué valor aporta.
     
  • Adecuar el incentivo al esfuerzo del trabajador y los resultados. Existen situaciones donde, por ejemplo, vender es más difícil: es más complejo vender un producto nuevo, que vender un producto con reconocimiento en le mercado.
     
  • Analizar directamente el rendimiento del empleado. A veces no contamos con indicadores exactos para evaluar el desempeño. Se deben combinar aspectos personales, habilidades, competencias y otras aptitudes para retribuirle con justicia y propiciar su retención.
     
  • Crear un ambiente y percepción de meritocracia con el fin de que el empleado entienda que su retribución será fruto de su esfuerzo, no de sus “relaciones internas” y mucho menos del azar.

Con esto promovemos la excelencia y evitamos efectos adversos que llevarían al empleado de un elevado entusiasmo inicial a un cierto hartazgo en sus funciones. Con gente valiosa, unidos por una cultura apropiada, los resultados caerán por su propio peso.         

 

Artículo publicado en la Revista Empresas & Negocios

 

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