La escasez de talento depende del cristal con el que se mire

661

Por Carlos San Román Orams (Perú), Director General de Adecco Perú

La generalización de la frase “escasez de talento” es un error que confunde a las personas y desenfoca a las organizaciones. Hay que mirar el asunto con diversos cristales.

Si eres una persona que tiene ya algo de tiempo buscando empleo, debes analizar el motivo por el cuál no lo consigues. Ante la generalización de “Escasez de Talento”, uno podría pensar que no es talentoso.

Seguramente no es así; la motivación debe permanecer intacta, pero sí es necesario encontrar oportunidades de mejora en la búsqueda de empleo: analizar nuestras exigencias remunerativas que podrían ser elevadas, o dejar de enfocarse en sectores que podrían no ser los más demandantes, o no contar con un gran desarrollo académico y pretender una posición jerárquica muy alta. Ninguno de los casos antes mencionados significa falta de talento, simplemente falta de sinceridad con uno mismo o mal enfoque en la búsqueda.

En las organizaciones no siempre es un problema de escasez de talento, pero hay que reconocer que en algunos casos, el problema existe. Personas con conocimientos altamente especializados serán siempre escasas. Al no haber una gran demanda, las personas e instituciones educativas no invierten tiempo ni dinero para generar la oferta por el riesgo que significa. Pero en otros casos, existe escasez debido a la visión de corto plazo, al divorcio empresa – educador (universidad, instituto tecnológico). El estar preparados únicamente para el futuro inmediato hace que no existan las personas adecuadas, en cantidad y calidad, para afrontar los nuevos negocios o las nuevas necesidades del consumidor. En estos casos si existe escasez, y los responsables somos muchos.

Finalmente la excusa perfecta. El escudarse en los comentarios permanentes sobre la escasez de talento para justificar el no poder encontrar a las personas adecuadas para la organización o el no tener la claridad sobre lo que se requiere y lo que se puede hacer con un presupuesto siempre limitado, hacen que los procesos de selección no sea exitosos. Si no sabemos hacia dónde vamos como organización, entonces ¿cómo saber qué perfiles y competencias se necesitan? Muchas veces los perfiles que se relevan al momento de buscar personas son muy deficientes y dejan a la subjetividad de los reclutadores la decisión de si se encontró o no a las personas adecuadas para un puesto.

Si el presupuesto no alcanza, entonces si hay escasez pero no de talento sino de dinero. Si las competencias no están claras o alineadas con las necesidades de las compañías, si hay escasez pero no de talento sino de claridad de estrategias y claridad organizativa.

Una vez más, todo depende del cristal con el que se mire y de la sinceridad y profesionalismo al momento de la búsqueda de empleo o de colaboradores para una organización.

 

Artículo publicado en el Diario Gestión

 

 

Comentarios