El Poder del Coaching

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Por Fernando Guinea (Perú), Socio de Amrop Perú

Una de las dificultades de los procesos modernos de gestión humana radica en entender para qué sirve el coaching y por qué resultará beneficioso para nuestros colaboradores. En la mayoría de casos, los gerentes de recursos humanos difieren de lo que piensan los ejecutivos sobre el coaching.

El profesor Jack Denfeld Wood, en un artículo escrito para la escuela de negocios IMD en el 2008, señala que existen formas para implementar estrategias integradas de coaching que permitan desarrollar relaciones de largo plazo entre el ejecutivo y la empresa. Para él, los principales objetivos del coaching son desarrollo de vida, liderazgo, autoconocimiento y autogestión.

De esta manera, podemos anotar que:

  1. Un coach no es un asesor de negocios, ni de generación de nuevos proyectos, ni creador de nuevas personas. Tampoco un psicoanalista. Es un guía que ayuda a los ejecutivos a explotar al máximo sus capacidades. El coach actúa como un espejo frente al ejecutivo, en el que él es capaz de descubrir nuevas opciones y herramientas para sumar valor a su vida, trabajo y equipo.
     
  2. El coaching no es una moda. También se escucha que tener un coach es como tener un terapeuta, y el “coachee” un paciente. Nada más lejano a la verdad. El coaching es un proceso generativo en que el ejecutivo construye valor para sí mismo y para su entorno.
     
  3. El coaching ayuda a manejar la frustración: esto es lugar contra ese desánimo y desconfianza de no poder lograr los objetivos en una primera intención o de no encajar en una organización.
     
  4. El coach propone al ejecutivo aprender desde la acción, y por ello centra las sesiones en los procesos, relaciones y resultados que su cliente considera críticos. Abre un espacio imparcial de reflexión en que el ejecutivo analiza sus resultados, descubre nuevas opciones para agregar valor y se compromete a llevarlas a la realidad, abandonando su zona de confort y desafiando muchas veces lo desconocido.
     
  5. El trabajo en equipo se fortalece con el coaching. El coach ayuda a que el ejecutivo genere una propuesta de comportamiento y creación de valor evidente que suele contribuir al desarrollo de las organizaciones.
     
  6. Si el principal promotor o interesado-que es el gerente de recursos humanos o el gerente general-no entiende para qué sirve el coaching, de nada valdrá aplicarlo, ya que lo más probable es que se generen expectativas que no serán cubiertas de forma debida. El coach promueve el desarrollo de relaciones de confianza, la apertura de espacios para la comunicación clara y el “feedback” honesto, y la construcción de compromisos mutuos de progreso en el largo plazo.

Es importante no solo contar con un buen coach que venga de dentro o fuera de la organización-considero que es mejor de fuera-sino también saber qué se espera obtener como resultado. Esto es preguntarse para que queremos utilizar esta herramienta en nuestros ejecutivos de alto nivel.

Creer que el coaching es la “tabla de salvación” a nuestros problemas es un enfoque equivocado, ya que el desempeño de nuestra compañía se basa en muchas otras variables que sobrepasan los efectos del coaching sobre un ejecutivo, y el de este sobre la organización. Sin duda, estamos frente a una herramienta con un potencial enorme, todavía poco explotada, y que bien aprovechada puede marcar la diferencia entre la buenas y las malas organizaciones.

Artículo publicado en el diario El Comercio.

 

Comentarios:

 

#1 16:07:49 | 2014-01-15, Publicado por: LILIANA ESMERALDA

 

Excelente artìculo, nadie debe creer que sòlo con el coaching solucionarà problemas y desarrollarà potencialidades, es un proceso lento y seguro que requiere mucho de tolerancia y autocontrol de impulsos.


Comentarios