El marketing personal empieza en uno mismo

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Por Thalia Penagos (Perú) – Experta en Personal Branding y Consultoría de Carrera

El Marketing Personal o Personal Branding es en esencia un proceso continuo de establecer una imagen o impresión en la mente de otros, acerca de un determinado perfil personal. Es la práctica de hacer un Plan formal de Marketing sobre uno mismo y sobre la propia carrera, utilizando las variables del Marketing Mix (4Ps), con el objetivo estratégico de posicionarse como una real “marca-producto” en un determinado Target en el cual interactúa.

Este término nació hace buenos años como propuesta para el Estratégico Desarrollo de la Carrera, pero es un concepto que se volvió conocido en el mundo después de un artículo que Tom Peters escribió llamado “The Brand Called You” publicado en 1997 en la revista Fast Company.

La “Marca Personal” en síntesis, es el contenido de nuestro nombre-categoría profesional, y su reflejo ante un entorno profesional, empresarial. Solo vamos a tener una Marca toda nuestra vida, pues la vamos construyendo, nutriendo, enriqueciendo; así que el mayor foco de interés, debiera ser siempre, mantener un buen prestigio y una notable reputación, para así irradiar credibilidad y confianza en todos los escenarios profesionales y sociales. Pues es el activo que más vende sensorialmente, no sólo en el escenario laboral sino en nuestra vida en general.

Las siguientes preguntas podrían ayudar de sobremanera a empezar a ocuparse de las percepciones de otros (como paso inicial):

  • ¿Qué piensan mis amigos, familiares y compañeros de trabajo de mí?
  • Soy reconocido y visible en mi especialidad, o por algún valor agregado?
  • ¿Qué tipo de sentimientos afloro en las personas al oír mi nombre?

Sin embargo, lo más importante que se debiera tener en cuenta, es que el Marketing Personal ¡empieza en uno mismo!, por la percepción que tienes de ti y cómo la transmites hacia los demás (Auto-Conocimiento). Es esa energía volcada en nuestra Actitud, y buena energía, la que va a reflejarse plenamente en todos los que nos rodean.

Incluso, si es que ahora no nos está yendo bien, o es un momento difícil, se sugiere siempre pensar de manera positiva y proactiva, y ser entusiastas en que nos irá mejor mañana sí y solo sí nos lo proponemos (Actitud Recurrente).

Nuestros pensamientos -positivos- generarán ideas racionales, y serán junto al optimismo, capaces de mantenernos la mayor de las veces ilusionados y apasionados; y así, hacer que los demás confíen de manera natural en nosotros. Meramente por nuestra positiva Actitud.

La actitud maximiza el marketing personal por la potente influencia que tiene sobre la palabra hablada, y esto es, el conocerse bien.

Marc Fisher y Mark Allen en el principio de su libro Piensa como Millonario” explica al respecto, con mucha razón:

“ Tus creencias forman tu experiencia; así de sencillo. No importa lo que creyeras antes; puedes cambiar tus creencias y, con ellas tu vida. Es imposible que logres el éxito si no crees con absoluta convicción que eres capaz de alcanzarlo; es imposible que vivas en la abundancia si no crees que tienes recursos de sobra para hacerlo”.

Entonces, ¿por qué no hablar de nosotros mismos, con nosotros mismos? Pregúntate:

  • ¿Cuál es tu auto-concepto?
  • ¿Cómo está tu auto-estima?
  • ¿Cuál es tu auto-evaluación de tu “aquí y ahora”?
  • ¿Te conoces lo suficiente a ti mismo?

Ninguna persona va a recomendar a otra si es que ésta dice que le va mal y tiene una actitud negativa hacia su desarrollo profesional o personal. Un excelente ejemplo sobre la actitud nos la da el prestigiado Coach Español, Víctor Küppers en su libro “El Efecto Actitud”, usando la siguiente fórmula para medir el valor de nuestro trabajo como personas y profesionales:

V = [C + H] x A

El Valor es la suma de Conocimientos y Habilidades (Experiencia) multiplicado por la Actitud. Así los conocimientos y las habilidades sumen, Küppers dice que “nadie es grandísimo por sus Conocimientos o Habilidades, lo es fundamentalmente “por su manera de ser”. ¡Cuán cierto!

“El problema no es el problema, sino tu actitud frente al problema”, afirmó el conocido personaje Captain Jack Sparrow.

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