El engranaje del clima laboral y los sueldos

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Por Revista Strategia (Perú), una publicación de Centrum Católica

¿Está contento con su trabajo? ¿Le parece que su labor está bien remunerada y reconocida? ¿Todos los días va al trabajo con buen ánimo y dispuesto a dar lo mejor de sí? ¿Siente que sus colegas son como su otra familia? Si sus respuestas fueron positivas, felicítese, usted está en el trabajo  ideal. Pero, si alguna de sus respuestas fue negativa, interróguese ¿Qué puedo hacer para revertir esa situación?

La relación entre clima laboral y el sueldo es muy estrecha. Así lo demostró un estudio del instituto Great Place to Work, que revelo que los trabajadores sienten que reciben un salario mayor en los centros en los que existe y se favorece un buen clima laboral, mientras que la percepción del sueldo es menor en aquellos donde esta premisa no es prioritaria. Asimismo, el 67% de los empleados que trabajan en una de las 50 empresas que han recibido el premio Best Place to Work, sienten que perciben unos beneficios personalizados que no encuentran en otras compañías.

Asimismo, una encuesta  realizada por la empresa Universo Bit, encargada de clasificados de empleo en tecnologías de la información (TI), revelo que una mayoría representada por el 23% de sus encuestados valoraba el clima de trabajo por encima del horario flexible, la capacitación constante o el poder trabajar con tecnología de punta. La encuesta se realizó a personas con cargos desde gerentes de sistemas hasta los que brindan soporte técnicos júnior.

Sin embargo, cuando se les pregunto qué mejorarían de su actual trabajo, el  24%  respondió que los sueldos, seguidos de la capacitación constante y el plan de carrera. Y ante la pregunta ¿Cuál sería el motivo principal  para realizar un cambio de trabajo?, el 43% también señalo los sueldos.

Círculo Vicioso

En nuestro país como en la mayoría de países del mundo, existe un descontento dentro del centro laboral, generado en su mayoría por los bajos sueldos que sienten percibir los colaboradores, lo cual fomenta el mal clima laboral, que culmina con un bajo rendimiento personal.

Si se ha dado cuenta, todo tiene un engranaje y es parte de una misma cadena que gira en círculos viciosos, y continuará así mientras no se busque las salidas.

Para muchos, cambiar un trabajo seguro y estable por uno nuevo  es difícil, aun si la remuneración fuese mayor en el nuevo empleo, ya que nos cuesta pensar en un cambio que conlleve una adaptación dentro de un nuevo grupo de personas con las que se compartirá a diario. Sin embargo, siempre de deben sopesar los pro y contra de cualquier decisión concerniente a nuestro empleo, y aunque el dinero no hace la felicidad, sí que ayuda bastante. Por ello, si lo que está buscando es un aumento de sueldo, y este no llega varios años, sería conveniente repreguntarse cuáles son sus prioridades y necesidades personales, profesionales, familiares, etc., y en función de estas respuestas tomar una decisión.

Por ejemplo, si lo que busca es desarrollarse en una sección específica que sí le ofrece la empresa en la que trabaja, y donde el sueldo y el clima laboral no son muy buenos, es probable que usted haga un sacrificio con el fin de lograr su desarrollo profesional. En cambio, si está más interesado en el mejor  clima laboral con un trabajo flexible que le permita tener más tiempo para su familia, o lo que le dé más seguridad y estabilidad familiar, es probable que opte por cambiar de empleo.

Está comprobado que los salarios medios y bajos con carácter fijo no contribuyen al buen clima laboral y no permiten una valoración de las mejoras ni de los resultados. Un sueldo inmóvil inmoviliza a un colaborador; por ello, muchas empresas están optando por usar políticas salariales en función de resultados medibles. Está fórmula es mucho más efectiva, pues fomenta el esfuerzo y genera un ambiente competitivo.  Recuerde el dicho: “Si lo que pagas son cacahuates, lo que tienes son monos”.

Ahora bien, es necesario recalcar que también depende de nosotros el generar un buen clima laboral basado en el respeto y la comunicación, tener disposición  frente a nuestros compañeros, apertura para ayudar y compromiso para trabajar juntos con un mismo objetivo. Si usted no está contento con un sueldo, convérselo. Si ya lo hizo, y no paso nada, pues vaya buscando otro lugar mejor, sin afectar el buen clima laboral que sí pueden estar viviendo sus colegas. En ese caso, haga caso al dicho “todo cambio es para mejor” y “no hay mal que por bien no venga”.
 

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