¿Cómo lograr el ansiado Alineamiento Organizacional?

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Por Anahí Montoya Cottle
APOYO Human Trust

A través de los años, las organizaciones han llegado a comprender que una de  las mayores fortalezas de cualquier empresa es su recurso humano. Es por medio de las personas que se logran los resultados que en el tiempo se traducen en rentabilidad. Pero no basta con reunir personas en un lugar específico y pedirles que simplemente “trabajen”, existe la necesidad de lograr que el grupo trabaje con una dirección específica, hacia el logro de uno o varios objetivos tanto individuales como colectivos, y esto en un marco de compromiso con la empresa. Este concepto se conoce como Alineamiento Organizacional.

¿Cómo se logra el Alineamiento Organizacional?

En primer lugar, el equipo gerencial necesita definir y difundir elementos base que servirán de guías y parámetros para el trabajo diario de las personas. Estos elementos son la Misión (qué soy actualmente, que hago), la Visión (qué espero ser en el futuro, qué aspiro a lograr) y los Valores que serán la referencia para el comportamiento de los trabajadores.

Una vez que se tienen Misión, Visión y Valores definidos y difundidos se establecen objetivos o metas estratégicas del negocio, a partir de las cuales se puede definir objetivos por áreas. De este modo y siguiendo con el efecto cascada, cada trabajador termina teniendo una serie de objetivos o metas individuales a lograr en un período de tiempo. Y de regreso: del logro de dichos objetivos o metas individuales depende que el área alcance los propios, y de éstos últimos depende alcanzar los objetivos y metas estratégicas del negocio, las cuales finalmente permiten a la organización alcanzar su visión.

Es importante aclarar que las metas y objetivos que se establecen no deberían relacionarse únicamente con aspectos duros del negocio. Por el contrario, una buena parte de ellos deberán ser aspectos blandos de la organización y sus trabajadores. Aquí radica por ejemplo la importancia de definir aspectos a mejorar en términos de competencias y estilos de dirección de los líderes, quienes son finalmente los que conducirán a los equipos a lograr sus metas.

Luego de todo este proceso el trabajo no concluye, pues de nada habrá servido si no se puede asegurar el cumplimiento de los objetivos y metas individuales. Aquí se manifiesta la importancia de realizar un seguimiento periódico a las personas, que permita no perder de vista lo propuesto y sobretodo revisar los progresos para verificar que se está avanzando por el camino adecuado. Si se descuida el tema, cualquier desvío pudiese ocasionar retrasos o incluso boicotear el esfuerzo de alineamiento emprendido por la empresa.

¿Cómo saber si las personas de la organización están alineadas? Para evaluar el nivel de alineamiento -ya sea para tener una línea de base o para evaluar luego de un período de ejecución de iniciativas- existen herramientas de medición. Estas pueden estar enfocadas a medir el nivel de alineamiento en cuanto a objetivos duros y a temas blandos, por ejemplo una encuesta de 360º que permitirá conocer si los estilos de dirección de los líderes de la organización son los ideales para su puesto, ya que como se mencionó anteriormente, sobre ellos recae mucha de la responsabilidad del logro de los objetivos.

En conclusión, lograr el Alineamiento Organizacional implica crear un vínculo entre la estrategia, cultura, los procesos, las personas, el liderazgo y los sistemas, para cumplir mejor las necesidades de la organización. En otras palabras, significa tener una dirección que es aceptada y entendida por los trabajadores. Entre de los resultados de lograr el Alineamiento Organizacional resalta el aumento de la motivación del personal, un mejor clima laboral y el aumento de la productividad.

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