Aplicaciones de Arqueología del Talento (III)

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Por Alberto Sánchez-Bayo (España), Creador de la metodología y autor del libro “Arqueología del Talento” (ESIC)

Tal como anticipamos en nuestro anterior capítulo este último versará sobre como Arqueología del Talento puede facilitar rodearnos de las personas que nos convienen para desarrollar organizaciones, proyecto y empresas; sobre ¿cómo las organizaciones pueden identificar el talento que necesitan y atraer a las personas que lo portan?

Para ello en Arqueología del Talento desarrollamos una herramienta consistente en diseñar el perfil requerido por la organización y casarlo con la persona que ostenta dicho perfil, todo ello desde las ventajas que ofrece la representación simbólica en estado de trance. Este nivel de representación analógica tiene la facultad de integrar en un símbolo las cualidades de una persona, esas propiedades abstractas que no pueden medirse convencionalmente como los atributos físicos; y cuando este perfil simbólico es generado inconscientemente queda liberada de subjetividades como suposiciones y condicionantes de nuestra experiencia consciente. Este cambio en el lenguaje representacional nos facilita la valoración directa e integrada de los diferentes aspectos que constituyen una persona y en especial de su idoneidad y adecuación para interactuar en determinados espacios de actividad, áreas funcionales, ambientes relacionales y entornos culturales. Este original desarrollo, presentado en Lima con motivo de la Expo Capital Humano 2013, de Arqueología del Talento© basado en casar representaciones simbólicas elicitadas en estado de trance hipnótico lo aplicamos para la elección de los miembros de una organización en tres ámbitos: la selección de personal, la selección de socios empresariales y la elección de pareja para construir una vida en común.

Un ejemplo nos ayudará a comprender esta aplicación basada en casar perfiles con representaciones simbólicas. Supongamos una empresa que necesita seleccionar a un ingeniero experto en infraestructuras viales para un proyecto en el desierto de un país árabe. Imaginemos primeramente un proceso habitual basado en la selección por competencias. A partir de éstas se diseñaría el perfil requerido: conocimientos técnicos y habilidades para desempeñar las tareas identificadas para el puesto. Posteriormente se revisan los currículos de los aspirantes y se entrevista a los considerados más aptos tras chequear su competencia con la requerida por el puesto. Finalmente se toma la decisión. Sobre el papel, la elección recae sobre el ingeniero más apto. El afortunado ingeniero llega a su destino y tras unas semanas su rendimiento no es el esperado por la compañía. Por su parte las expectativas del trabajador no se ajustan a una realidad cuyas duras e inesperadas condiciones no le permiten trabajar como en condiciones que el consideraría normales. Su ánimo está alicaído y de común acuerdo con la empresa rescinde el contrato. 

¿Qué habría sido diferente incluyendo en este proceso de selección la herramienta de casar representaciones simbólicas que proporciona Arqueología del Talento? En el diseño del perfil, enumerados los requisitos imprescindibles que son susceptibles de comprobación directa como puedan ser por ejemplo ingeniero civil, con diez o más años de experiencia en construcción de vías rápidas, conocimiento práctico de un determinado software y dominio a nivel de trabajo de la lengua inglesa, si bien es deseable el árabe, el responsable a cargo del proyecto elicitará en el inconsciente un símbolo que contenga las características que ha de cumplir el candidato. Para ello le inducimos a un leve trance y le situamos en un marco representacional, por ejemplo un zoológico, y le invitamos a elegir el tipo de animal que necesita para su proyecto. Supongamos que desde su inconsciente aflora la imagen de una serpiente y le pedimos que nos describa dicha serpiente haciendo resaltar sus rasgos más significativos a partir de los cuales nos describe esas cualidades requeridas por el candidato. El perfil del candidato está ya definido. A continuación y preseleccionados aquellos candidatos que cumplen los requisitos comprobables, les inducimos a estado de trance colectivo y les proyectamos al mismo marco representacional, el zoo imaginario y les pedimos que se conviertan en ese animal que mejor les representa. Habrá representaciones de todo tipo, desde animales que no sobrevivirán en el desierto a otros propios de este medio físico. Pero solo aquellos candidatos que son serpientes tendrían acceso a la entrevista final para la elección del candidato. Tomada la elección, el candidato que no poseía el currículo más brillante demuestra sobre el terreno ser la persona óptima que necesitaba el proyecto. Y quienes falsearon desde la suposición consciente su representación creyendo que necesitarían camellos quedaron para su sorpresa esperando una entrevista que nunca llegó. Esta es en síntesis y sin entrar en mayores profundidades la aportación que Arqueología del Talento ofrece a procesos de selección de personal, una contribución especialmente útil para considerar la validez de un candidato en el contexto en que ha desempeñar su labor. Pues como es bien sabido el desempeño no es solo una cuestión de conocimientos adquiridos, capacidad técnica y operativa, no somos robots sino seres vivos cuya capacidad se ve influenciada por el medio ambiental y contexto cultural en el que interactuamos.

Hay una aplicación más de Arqueología del Talento en el campo organizacional sobre la que no nos extenderemos: el de la visión estratégica. La adaptación organizacional a los cambios emergentes y no manifestados del entorno se facilita recurriendo a estados de percepción ampliada (hipnosis) y representaciones metafóricas de la organización.

En todos los desarrollos citados en esta serie de tres artículos, Arqueología del Talento está incursionando en nuevas dimensiones de la realidad de la naturaleza humana, está accediendo a nuevos recursos para entrever nuevas posibilidades generadoras de nuevas realidades, de un mundo nuevo. A través de Arqueología del Talento las personas estamos redescubriendo la identidad de nuestra propia naturaleza, sintonizado con nuestro talento para poder realizar el sueño por el que aceptamos cobrar vida, y así cumplir la promesa que somos. Arqueología del Talento facilita redescubrir el poder que hay en ti y apostar por aquel quien eres andando tu propio camino.

Enciende tu vehículo, sácalo del garaje, del parking. Emprende, retoma el viaje. No importa cuando tardes en llegar, pero llega.  

 

 

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