Según el especialista, la Sunat lo está haciendo muy bien “y este es el resultado: que las empresas peruanas, obligadas o no, son conscientes de los beneficios que aporta el uso de la factura electrónica y la están usando”.

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Si a estas empresas se les suman las obligadas a facturar electrónicamente a partir del pasado 1 de enero, de acuerdo con la Resolución 246-2016/Sunat, al cumplir con ciertas conductas tributarias, el porcentaje total de las empresas obligadas respecto al total de las inscritas como emisores electrónicos, se sitúa en torno al 15%.

 

Proceso en marcha
El camino a la masificación del uso de la factura electrónica sigue avanzando, pues actualmente la factura electrónica es obligatoria para la mayoría de las grandes empresas y los principales contribuyentes a nivel nacional y, según indica la Sunat, a lo largo de 2017 y 2018, seguirá incorporando al resto de contribuyentes de régimen general.

Para empezar, está previsto que para el 1 de julio del 2017, todos los contribuyentes que tengan la calidad de agentes de percepción del impuesto general a las ventas también se incorporen a la obligación de facturar electrónicamente.