La importancia de los primeros auxilios en el trabajo

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Los primeros auxilios deben formar parte de la cultura de trabajo. Todo el personal debe estar capacitado para actuar ante una emergencia y así evitar la pérdida de una vida. No todos cuentan con la disposición para aplicar estas técnicas, pues algunos ante un incidente se impresionan y no saben cómo actuar, o siente repulsión hacia la sangre.

Es por eso que se debe capacitar a las personas de acuerdo a sus capacidades y establecer los pasos a seguir ante un accidente, así como contar con un botiquín bien implementado para atender las emergencias. A continuación, una lista sobre los pasos a seguir para la ejecución correcta de los primeros auxilios.

¿Qué se debe hacer en caso de dar los primeros auxilios en el trabajo?

  • Mantener la calma y actuar con tranquilidad, eso no quiere decir que se haga sin urgencia.
  • Colocar al paciente en una posición cómoda.
  • No levantarla sin que haya recibido los primeros auxilios.
  • No aplicar alcohol a ninguna parte del cuerpo, en el caso de quemaduras o cortes.
  • No se le debe dar líquidos.

¿En qué casos se aplican los primeros auxilios?

Pulso

Debe tomarse el pulso colocando dos dedos en las arterias de la muñeca o del cuello. Deben sentirse alrededor de 60-80 latidos por minuto en los adultos.

En el caso de la respiración, acercar el oído a la nariz para constatar su estado y colocar una mano bajo el tórax para sentir el movimiento. El número de respiraciones debe ser de 15 a 20 por minuto.

Atragantamiento

En el caso de una obstrucción completa por atragantamiento, realizar la llamada Maniobra de Heimlich. 

Hay que abrazar al accidentado por detrás y por debajo de los brazos, colocar el puño cerrado cuatro dedos por encima de su ombligo (justo en el centro) y la otra mano sobre el puño, reclinarlo hacia adelante y efectuar una presión abdominal hacia adentro y hacia arriba, a fin de presionar (de seis a ocho veces) el diafragma. De este modo se produce la tos artificial.

Paro cardio-respiratorio

Cuando el paciente sufre un paro cardiorespiratorio, hay reconocer sus signos vitales. Constatar si está consciente. 

Si la persona respira se debe colocar en posición lateral con una pierna doblada por la rodilla y una mano debajo de la mejilla, con el cuello extendido para evitar que la lengua caiga hacia atrás y pueda obstruir las vías respiratorias.

Si continúa sin respirar se debe extraer de la boca cualquier objeto extraño, y dar respiración de boca a boca, se recomienda que se sople en dos ocasiones con espacio de 5 segundos entre cada una.

Aplicar masaje cardiaco externo. Se debe localizar la parte inferior del esternón, se coloca una mano sobre la otra entrelazando los dedos, y con los brazos estirados, se comienza a ejercer presión sobre el tórax.

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