Desconexión laboral: ¿cómo implantarla en mi empresa?

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Por Víctor Ruiz Ezpeleta – Profesor del Master en Project Management, EAE Business School (www.eae.es)

Hace tan solo unos días, el Banco Santander anunciaba una serie de medidas para favorecer la conciliación y convertirse en uno de los mejores sitios para trabajar. Entre ellas, el banco reconocía el “derecho a la desconexión digital”, esto es, el derecho de sus trabajadores a no responder mails ni mensajes fuera de su horario laboral, salvo circunstancias excepcionales.  

Esta medida no es una novedad: Francia ya promulgó una ley en enero del año pasado en la que legislaba el tiempo de descanso de los trabajadores especificando que también eran un tiempo de desconexión. Italia y Alemania han planteado respectivamente modelos de desconexión digital y en España se firmó en 2017 el primer convenio que especificaba que los trabajadores tenían derecho a no contestar el teléfono móvil y a desconectar completamente fuera de su horario.

El desarrollo de las nuevas tecnologías ha traído un sinfín de ventajas a la hora de trabajar y hacer negocios, pero, como contrapartida, hace que estemos hiperconectados. Alrededor del 30-35% de los trabajadores en Francia y España siguen utilizando sus dispositivos electrónicos una vez finalizada su jornada, especialmente en profesiones como consultorías, despachos de abogados, ingenierías o trabajos con proveedores o clientes.

Esta falta de separación clara entre el ámbito profesional y el privado pone en riesgo la buena marcha de las empresas, afectando directamente al rendimiento, motivación y bienestar de sus trabajadores. Se hace, por lo tanto, necesario un nuevo marco regulatorio que proteja a trabajadores, empresarios y gentes sociales y contextualice estas nuevas conexiones.

Sin embargo, no todo empieza o acaba con un nuevo marco regulatorio. Nombro aquí algunos consejos que pueden seguir las empresas que quieran garantizar el derecho a la desconexión laboral de sus trabajadores adelantándose a la legislación, tal y como lo han hecho ya otras compañías:

  • Especificar por contrato la desconexión profesional de los empleados fuera del horario laboral. No basta solo con anunciar que se tomarán medidas de conciliación. Para que empresa y empleados se tomen en serio este cambio de mentalidad, nada mejor que hacerlo constar en papel.
  • Asignar tareas medibles con objetivos razonables en su cumplimiento en el horario asignado. No se trata solo de que los trabajadores desconecten sus móviles y portátiles al llegar a casa: deben haber sido capaces de completar adecuadamente sus tareas. Esta es una responsabilidad de los cargos superiores, quienes deben planificar adecuadamente el volumen de trabajo, de manera que sea racional.
  • Buscar el compromiso de los trabajadores de rendir al máximo en su horario laboral: en línea con el anterior punto, garantizar el derecho a la desconexión laboral es responsabilidad tanto de la empresa como de los trabajadores. Solo si ambas partes respetan mutuamente los compromisos adquiridos, será posible implementar esta medida.
  • Buscar el compromiso de los mandos superiores: aunque la empresa y los trabajadores estén de acuerdo, es necesario que los propios mandos superiores no solo planifiquen adecuadamente las tareas, sino que se comprometan a respetar los horarios de sus equipos. 
  • Implementar soluciones técnicas que eviten tener que contactar con los trabajadores fuera de su horario (desde la desconexión de servidores hasta redirigir correos a quien esté activo, etc.). 

Víctor Ruiz Ezpeleta

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